EN EL DÉCIMO ANIVERSARIO DEL CLUB DE LA CONSTITUCIÓN

El Club de la Constitución nace hace diez años en Granada, con el objetivo de establecer un espacio de debate sobre la Constitución Española. También con la finalidad de trasladar a la sociedad la necesidad de restaurar el espíritu de consenso y tolerancia en los asuntos de interés común y de Estado, pues hace ya dos lustros, la ausencia de estas dos cualidades las vislumbrábamos como origen de los principales defectos de nuestra clase política. Desgraciadamente el tiempo nos ha dado la razón.

La deriva política, en la que ha preponderado el interés de partido sobre el interés común, expresada en pactos y alianzas en otros tiempos inimaginables; en reescribir nuestra historia reciente haciendo desaparecer el sufrimiento de las víctimas del terrorismo o ser testigos de cómo el germen nocivo y egoísta de un independentismo radical, o de un populismo que ataca a nuestro modelo de estado democráticamente elegido, se ha convertido en una triste realidad. Acción política que obvia superar las desigualdades, mejorar nuestro sistema judicial, educativo y sanitario, incrementar la solidaridad entre las comunidades autónomas, y en definitiva ha olvidado cuál es su objetivo fundamental: el servicio público y mejorar la vida de todos los españoles.

A Consecuencia de lo anterior, foros como el Club de la Constitución son necesarios, y es preciso que, dada la pérdida de confianza de los ciudadanos en los partidos políticos, la sociedad civil se organice, debata, investigue otros modos y medios de expresar sus inquietudes, y se capaz de crear espacios de diálogo en los que el respeto a libertad de pensamiento sea la guía principal.

Los acontecimientos ocurridos en el último año obligan a una reflexión seria y serena sobre la actual política española. Cuando en un país democrático el gobierno de la Nación se pone de perfil frente a la exigencia de unos políticos encarcelados por no respetar el Estado de Derecho constituido, condicionando la aprobación de los Presupuestos Generales que deben favorecer el desarrollo social y económico de España; cuando se pide a cambio de la aprobación del proyecto político la intromisión en el Poder Judicial y condicionar la actuación de éste; cuando esto ocurre, significa que estamos en unos momentos como poco, preocupantes; cuando existe un “totum revolutum” ideológico en los mandatarios que rigen los destinos de una nación y enalgunos de los representantes parlamentarios; cuando en favor de una libertad de expresión ilimitada se ataca de forma directa los cimientos de una democracia basada en la separación e independencia de los Poderes del Estado, insistimos, cuando eso ocurre, la sociedad civil debe ser protagonista activa.

¿Habríamos imaginado hace sólo unos años que miembros de un gobierno fueran abucheados al inicio de un acto oficial como ocurrió hace unos días en Oviedo y en presencia del Jefe del Estado? ¿Habríamos imaginado políticos encarcelados que serán juzgados por incumplir nuestras máximas leyes democráticas o intentar ilegítimamente proclamar un nuevo modelo de estado? ¿Habríamos imaginado observar cómo el Congreso de los Diputados se convierte en un plató de televisiónpropio de los “reality shows” más deleznables? La respuesta es clara: no.

Nuestro sistema de gobierno se basa en la representación parlamentaria de los partidos políticos, pero no descubro nada si afirmo que aquellos se han ganado la desconfianza de los ciudadanos. Parece que han olvidado que hace cuarenta años nos dimos un modelo de gobierno democrático. Hay quien afirma que el S.M. el Rey no fue elegido por el pueblo. Creemos que se equivoca. Justamente si algo engrandece a la Democracia Española es que elegimos nuestro sistema de gobierno y nuestro modelo de Estado democráticamente al votar mayoritaria y favorablemente la Constitución. Ese es el gran regalo que el Pueblo Español ha dado a la Historia de España, y la gran lección.

Por todo lo anterior existe el Club de la Constitución, porque creemos en la democracia y en nuestra Constitución, creemos en lo que decidimos libremente hace ahora 40 años y porque se lo debemos a muchos españoles que han dado su vida para conseguirlo. El Club de la Constitución, cree en la libertad de expresión dentro del marco constitucional, cree que cualquier ideología es posible dentro de nuestro Estado de Derecho, cree en la independencia de los poderes públicos, cree en un país unido en su diversidad y en el que todos sumamos, en definitiva, este grupo de granadinos, creemos en lo que somos, una democracia consolidada en y con Europa.

Carlos J. Ruiz Cosano
Club de la Constitución